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| La investigación sobre este problema fue realizada por la FEGS con el apoyo de Mauricio Phelan | - Planteamiento resumido del problema
Reducir a la Mitad el Porcentaje de Pobreza en Venezuela. Objetivo para el 2015. La pobreza es un fenómeno multidimensional y multicausal, en la cual confluyen un conjunto de causas y consecuencias que hace compleja su comprensión y, por ende, las acciones y políticas que se deben tomar para su reducción. En términos generales, la pobreza se puede definir como la carencia o ausencia de las condiciones más fundamentales para llevar una vida buena. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) establece que los enfoques para el análisis de la pobreza son diversos, pero básicamente son tres: Perspectiva del ingreso. Una persona es pobre sólo cuando su nivel de ingreso es inferior a la línea de pobreza que se ha definido; Perspectiva de las necesidades básicas. La pobreza es la privación de los medios materiales para satisfacer en medida mínimamente aceptable las necesidades humanas, incluidos los alimentos; Perspectiva de capacidad. La pobreza representa la ausencia de ciertas capacidades básicas para funcionar en una persona que carece de la oportunidad para lograr algunos niveles mínimamente aceptables de esos funcionamientos. La pobreza se puede medir de diferentes maneras, siendo tres los métodos más utilizados en América Latina y en Venezuela: La Línea de Pobreza (LP), el cual identifica a los hogares cuyo ingreso per capita es menor al que se requiere para cubrir las necesidades más básicas, alimentarías y no alimentarías. El Método de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), el cual concibe a la pobreza como un conjunto de necesidades que se deben satisfacer. Y, finalmente, el Método Integrado de la Pobreza, el cual combina el NBI con la variante de la canasta normativa generalizada de la LP. En este contexto, el país junto al conjunto de estados que conforman las Naciones Unidas suscribe y se compromete – entre otras siete metas – a “Erradicar la pobreza extrema y el hambre”, más concretamente, a reducir a la mitad el porcentaje de personas pobres extremas para el año 2015. Al tomar como referencia el año 2002, en el cual 25% de la población se encuentra en esa situación, significa que para el año 2015 las personas en hogares en situación de pobreza extrema deben ubicarse en 12,5% de la población venezolana. Para el segundo semestre de 2006, la pobreza en Venezuela con base a la línea de pobreza, se ubica en 30,6% y la pobreza extrema en 9,1%. - Conceptos y Definiciones
Lo primero que se debe destacar es que la pobreza es un fenómeno complejo, heterogéneo y multidimensional que tiene muchas definiciones basadas en diferentes teorías sobre la sociedad. Definiciones que tienen a su vez distintas formas de medición de la pobreza, así como propuestas de análisis e interpretación que derivan en políticas y programas. Si se parte de lo más básico, la pobreza, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, es un adjetivo calificativo que denota a la persona que no cuenta con lo necesario para vivir. También se asocia a la idea de carencias y de privaciones de las condiciones de vida más fundamentales. La pobreza describe un conjunto de situaciones que están vinculadas con limitaciones para tener acceso o carecer de recursos para poder satisfacer las necesidades básicas (alimentación, educación, salud, vivienda, agua potable) que tienen incidencia sobre las personas. El Banco Mundial acepta la concepción que engloba no sólo la privación material, sino también el bajo nivel de instrucción y de salud, asociado con la vulnerabilidad, la exposición al riesgo y la falta de representación. Esta institución, sin embargo, basa la estimación de la pobreza en el mundo en datos de consumo, al considerar que refleja mejor los niveles de bienestar a largo plazo que el ingreso corriente. Para la CEPAL la pobreza se define como un “Síndrome situacional en el que se asocian el infraconsumo, la desnutrición, las precarias condiciones de vivienda, los bajos niveles educacionales, las malas condiciones sanitarias, una inserción inestable en el aparato productivo o dentro de los estratos primitivos del mismo, actitudes de desaliento y anomia, poca participación en los mecanismos de integración social, y quizás la adscripción a una escala particular de valores, diferenciada en alguna medida de las del resto de la sociedad” . A pesar de tener una visión multidimensional las estimaciones de la pobreza que efectúa la CEPAL se hacen mediante el método del ingreso, basado en el cálculo de la Línea de la Pobreza LP (método que se desarrolla más adelante y el cual representa el monto de ingreso que permite a un hogar satisfacer las necesidades esenciales). Para el PNUD la pobreza, desde la perspectiva del desarrollo humano, significa que se priven las oportunidades y las opciones más fundamentales del desarrollo humano: vivir una larga vida, sana y creativa, disfrutar de un nivel de vida decente, libertad, respeto por sí mismo, entre otros. En el Informe Sobre el Desarrollo Humano de 1997, se introduce el Índice de Pobreza Humana (IPH), compuesto por características diferentes de privación de la calidad de vida. El índice de pobreza humana se concentra en tres elementos esenciales de la vida humana: a- La primera privación se relaciona con la supervivencia y se representa a través del porcentaje de personas que se estima morirá antes de cumplir los 40 años de edad. b- La segunda dimensión se relaciona con los conocimientos y se mide por el porcentaje de adultos analfabetas. c- El tercer aspecto se refiere al nivel de vida decente, en particular, al aprovisionamiento económico general. Está representado por tres variables: el acceso a servicios de salud, al agua potable y, el porcentaje de niños menores de cinco años desnutridos. Para el Parlamento Europeo, la pobreza es la falta de una o varias garantías, principalmente la del trabajo, que permiten a las personas y a las familias asumir sus obligaciones profesionales, familiares y sociales y gozar de sus derechos fundamentales. La inseguridad que produce esta situación puede ser más o menos importante y puede tener consecuencias más o menos graves y definitivas. Se convierte en pobreza extrema cuando afecta a varios sectores de existencia, cuando adquiere carácter persistente o cuando compromete las posibilidades de que la persona asuma de nuevo sus propias responsabilidades y de que reconquiste por sí misma sus propios derechos por la obtención de un provenir más seguro"  - Perspectivas de análisis del problema
La pobreza puede ser entendida como el resultado de un modelo económico y social, asumido en un conglomerado especifico y en un momento determinado, por los distintos actores, instituciones económicas y políticos, que producen en la sociedad la existencia de sectores sociales que quedan excluidos de los beneficios totales o parciales de ese modelo. A los sectores excluidos de tales beneficios se les denomina pobres. Desde esta perspectiva la pobreza es el resultado de complejos procesos, muchos de los cuales son imperceptibles. Una segunda visión sobre la pobreza, más de carácter antropológico, apunta a definirla desde una perspectiva cultural al referirse a un solo estilo de vida, el cual es compartido por poblaciones y personas en situación de pobreza que conviven en contextos sociales e históricos específicos. La cultura de la pobreza tiende a reproducirse al ser transmitida entre generaciones, aspecto éste que dificulta su erradicación. Con base al PNUD la pobreza tiene tres perspectivas: la del ingreso, la de las necesidades básicas y la de las capacidades. * Perspectiva del ingreso. Una persona es pobre sólo cuando su nivel de ingreso es inferior a la línea de pobreza que se ha definido. Muchos países han adoptado líneas de pobreza de ingreso para vigilar los progresos hechos en la reducción de la incidencia de la pobreza. Con frecuencia se define la línea de pobreza en términos de tener ingreso suficiente para comprar una cantidad determinada de alimentos. * Perspectiva de las necesidades básicas. La pobreza es la privación de los medios materiales para satisfacer en medida mínimamente aceptable las necesidades humanas, incluidos los alimentos. Este concepto de privación va mucho más allá de la falta de ingreso privado: incluye la necesidad de servicios básicos de salud y educación y otros servicios esenciales que la comunidad tiene que prestar para impedir que la gente caiga en la pobreza. Reconoce además la necesidad de empleo y participación. * Perspectiva de capacidad. La pobreza representa la ausencia de ciertas capacidades básicas para funcionar, una persona que carece de la oportunidad para lograr algunos niveles mínimamente aceptables de esos funcionamientos. Los funcionamientos pertinentes a este análisis pueden variar desde los físicos, como estar bien nutrido, estar vestido y vivir en forma adecuada, evitar la morosidad prevenible, hasta logros sociales más complejos, como participar en la vida de la comunidad. El criterio de la capacidad concilia los conceptos de pobreza absoluta y relativa, ya que la privación relativa de ingreso y productos puede provocar una privación absoluta de capacidad mínima. (PNUD 1997; página 18) Hay dos definiciones básicas y distintas que se deben considerar. La pobreza absoluta y la pobreza relativa. Se habla de pobreza absoluta cuando supone la carencia de bienes y servicios considerados fundamentales para tener estándares mínimos de vida; son estos: nutrición, salud, vestido y vivienda. La pobreza absoluta se asocia al concepto de privación o miseria. La pobreza relativa es cuando no se tiene el nivel de ingresos, bienes o servicios que son habituales en la población a la cual pertenece el hogar para la satisfacción de todas o parte de las necesidades básicas. Este concepto de pobreza se relaciona con la desigualdad. Con base a estas definiciones se construyen líneas de pobreza absoluta y relativa. Medición de la Pobreza En Venezuela y en América Latina los métodos más conocidos y usados para la medición de la pobreza son la Línea de Pobreza (LP), las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) y el Método Combinado o Método de Medición Integrada de la Pobreza (MMIP). A escala mundial se utilizan el índice de Pobreza Humana para países en desarrollo (IPH-1), el Método Graffar y, más recientemente, la Línea de Pobreza Subjetiva. - La Línea de Pobreza (LP) también conocido como el Método Indirecto, o del Ingreso. A través de un enfoque cuantitativo, con este método, se busca identificar a los hogares cuyo ingreso per cápita es menor al que se requiere para cubrir las necesidades más básicas alimentarías y no alimentarías. Los hogares pobres en situación extrema son aquellos que no alcanzan para cubrir la canasta alimentaría. En Venezuela, la fuente de datos para la aplicación de este método es la Encuesta de Hogares, lo que permite, por su periodicidad, tener cifras de pobreza semestrales. A nivel internacional el Banco Mundial utiliza una línea de pobreza fijada en 1 dólar (PPA en dólares de 1985) diario por persona. En este caso la línea se basa en el consumo. Para América Latina se sugiere una línea de 2 dólares PPA. La fuente de datos para este método es la Encuesta de Hogares por Muestreo. Es un método adecuado para estimar la pobreza coyuntural, es decir a corto plazo. El método de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), también conocido como Método Directo, es recomendado para toda la región latinoamericana por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).[4] Intenta acercarse a un enfoque de medición más cualitativo que cuantitativo el cual concibe a la pobreza como un conjunto de necesidades, en vez de concebirla como la carencia de capacidades. La selección y evaluación se realiza con base a la presencia o no de características de la vivienda como son los materiales del piso, techo, paredes; acceso a los servicios fundamentales como agua, servicio de cloacas. También se toman aspectos demográficos como tamaño del hogar, asistencia de niños/as a la escuela, nivel educativo de los padres. La fuente de datos son los datos del Censo General de Población y Vivienda. Es adecuado para la medición de la pobreza estructural El Índice de pobreza humana para países en desarrollo (IPH-1) mide la privación en cuanto al desarrollo humano básico en las mismas dimensiones que el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Mide las carencias o pobreza en tres aspectos: Vida larga y saludable (medido según la probabilidad al nacer de no vivir hasta los 40 años); Educación (medido por la tasa de analfabetismo de adultos); Nivel de vida digno (medido por el porcentaje de la población sin acceso sostenible a una fuente de agua mejorada y el porcentaje de niños con peso insuficiente para su edad). Este índice se obtiene como resultado del Índice de Desarrollo Humano calculado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, edición 200. El Método de Medición Integrada de la Pobreza (MMIP) o Método Combinado o Integrado de la Pobreza es también un aporte latinoamericano.[5] En función de que los dos métodos anteriores presentan ciertas limitaciones que impiden una cuantificación exacta de la pobreza, se propuso el Método Integral, que intenta reunir los puntos rescatables de los dos métodos anteriores. Combina el NBI con la variante de la canasta normativa generalizada de la LP, incorpora un indicador de pobreza de tiempo para obtener un índice de pobreza integrado por hogares que permita el cálculo de todas las medidas agregadas de pobreza. Línea de Pobreza Subjetiva. En este método es necesario destacar que la pobreza objetiva identifica a los hogares más pobres a partir del ingreso que perciben o los gastos que realizan. La pobreza subjetiva se basa en la percepción de los propios hogares de su situación. Con base a esta distinción se desarrolla el método de Pobreza Subjetiva el cual consiste en identificar la situación de los hogares pobres mediante información subjetiva proveniente de los propios hogares. Las personas que se consideran pobres afirman tener dificultad o mucha dificultad para llegar a fin de mes con los ingresos mensuales netos que percibe su hogar. En este caso el ingreso es un indicador monetario de nivel de vida, para lo cual se pregunta a la persona informante por el nivel de ingresos que considera absolutamente mínimo, debajo del cual no podría vivir.[6]
Además de los métodos clásicos, en Venezuela, desde 1981, se aplica el Método Graffar desarrollado en Francia y adaptado a la realidad nacional por el Dr. Hernán Méndez Castellanos. Consiste en una estratificación de la población a partir de las siguientes cinco variables: profesión del jefe/a de la familia, nivel de instrucción de los padres, fuente de ingreso, alojamiento y aspecto del barrio.[7] A partir de la suma de las variables se identifican cinco estratos: Estrato I, población con las mejores condiciones de vida; Estrato II, buenos niveles de vida pero sin los valores óptimos del I; Estrato III, población con posibilidades de satisfacer las necesidades básicas además del desarrollo intelectual y de tener capacidades para disfrutar de beneficios culturales. Estrato IV es la población en lo que se denomina pobreza relativa porque no alcanzan los niveles de vida satisfactorios de los estratos anteriores. Son grupos vulnerables a los cambios económicos, están privados de beneficios culturales. Finalmente, el Estrato V es la población en pobreza crítica, son las personas que no están en condiciones de satisfacer las necesidades básicas. Este método permite evaluar las potencialidades que tiene la población para cubrir sus necesidades y para el desarrollo de sus capacidades.
- Factores asociados a su aparición y búsqueda de soluciones
Como consecuencia de la complejidad de la pobreza y la diversidad de visiones y conceptos, se produce una confusión entre las causas y los efectos de la pobreza, lo que genera una especie de círculo vicioso o círculo de la pobreza . La multiplicidad de los factores que la originan así como su variabilidad, no ayudan a entender la pobreza. Para comprender el significado de la pobreza es preciso destacar los factores que se asocian a ella como causas y consecuencias, lo cual lleva a entender las relaciones dinámicas que se establecen entre éstas. Un primer factor, no por ello el más importante, es la falta de activos los cuales limitan la adquisición de bienes y servicios adecuados para la reproducción económica. Son activos económicos la tierra, el ganado, la vivienda, la fuerza de trabajo el capital financiero. Activos sociales y políticos, las redes sociales, las organizaciones comunitarias. Activos ambientales y de infraestructura, las vías de comunicación, los medios de transporte, agua, energía eléctrica . El acceso de las personas a los activos en oportunidades está limitado porque ellos son escasos, pero en la mayoría de los casos es debido a una distribución inequitativa. La falta de activos no sólo limita acceder a medios de producción, sino a viviendas adecuadas, a su ubicación en asentamientos formales con pocos servicios, difícil acceso, entre otras características. La falta de activos contribuye con la espiral reproductora de la pobreza. Un segundo factor es de orden demográfico, referido al número de personas dependientes en el hogar, es decir, el número de personas que dependen de las personas ocupadas. Estudios basados en evidencias empíricas señalan que a medida que la tasa de dependencia sea menor es también menor la probabilidad de que los hogares sean pobres. Los hogares en los estratos de población más pobres tienen más dependientes (niños/as adultos/as mayores) en comparación con los hogares que en los estratos de población menos pobres. Igualmente, y de manera complementaria, se ha observado que las regiones y municipios que muestran mayor fecundidad total, iniciación reproductiva más temprana, menos prevalencia del uso de métodos anticonceptivos y donde las demandas de planificación y educación sexual no están satisfechas, son regiones y municipios más pobres Un tercer factor tiene que ver con las capacidades, entendidas éstas como la escolaridad alcanzada por las personas del hogar. Investigaciones con base empírica señalan que existe una relación entre pobreza y escolaridad dado que en la medida en que aumenta los niveles de escolaridad de las personas del hogar, aumenta la probabilidad de que el hogar no sea pobre Es importante resaltar la correlación positiva que tienen los años de escolaridad con la capacidad para la generación de mayores ingresos. La CEPAL distingue entre la pobreza urbana y la pobreza rural. Para la primera considera tres indicadores: a- La situación demográfica. Considera a un hogar como pobre urbano, cuando éste presenta una relación de dependencia igual o mayor a dos personas (alta carga de dependencia demográfica). b- El desempleo. Para identificar a un hogar en pobreza urbana se toma en cuenta únicamente al desempleo abierto y considera la presencia en el hogar de por lo menos una persona desocupada. c- Bajos ingresos y escasa educación. Se toma en cuenta el nivel de ingresos laborales y el número de años de escolaridad del jefe/a del hogar o de la persona que aporta más ingresos. En el caso de la pobreza rural y su persistencia se asocian a una pluralidad de factores que la distinguen de la pobreza urbana: a) Poco acceso a la tierra; b) La dinámica demográfica, en especial la alta fecundidad. c) Bajos niveles de escolaridad y altas tasas de analfabetismo funcional; d) La dificultad de acceso a servicios básicos; e) El aislamiento geográfico y la falta de acceso a las comunicaciones; f) El deterioro ambiental y de la base productiva; g) El alto grado de riesgo de la agricultura; h) La utilización de tecnologías inapropiadas; i) La carencia de información y dificultades o falta de acceso a los mercados de tierra, agua, crédito y bienes en general. En América Latina los mayores niveles de indigencia se concentran en las zonas rurales, mientras que la pobreza no indigente sigue manifestándose en las zonas urbanas y en especial en las grandes ciudades. Como soluciones posibles, está en primer lugar la promoción de la inclusión social y la ampliación de las oportunidades y capacidades de las personas. La garantía y la promoción de un marco de derechos sociales de manera universal y equitativa. La educación de calidad en todos los niveles, básico, medio-diversificado y superior debe asumirse como un derecho para todas las personas y como una vía fundamental para la superación de las condiciones que producen la pobreza. En segundo término, el Estado tiene la responsabilidad de enfrentar la desigualdad estructural en lo relativo a la distribución de los activos, con énfasis especial en las tierras agrícolas, los créditos y los servicios sociales. Se debe procurar acciones que contribuyan con una distribución equitativa de las riquezas. Como tercer aspecto está el de reforzar las políticas que garanticen un hábitat adecuado, lo cual implica la regularización de la propiedad de la vivienda, en especial las ubicadas en asentamientos urbanos pobres, servicios buenos y frecuentes de agua, saneamiento así como buenas vías de acceso y medios de comunicación. En cuarto término y desde una perspectiva demográfica macrosocial, en el ámbito de las políticas nacionales se requiere aprovechar las ventajas que potencialmente ofrece el Bono Demográfico. Este bono u oportunidad significa que en los próximos años en el país se producirán cambios en la estructura por edad que, a su vez, generan cambios en la tasa de dependencia demográfica. Aspecto este que de ser aprovechado es factible alcanzar un mayor crecimiento económico y una mejor distribución del ingreso. Adicionalmente, a nivel microsocial, es decir, en el ámbito de los hogares y a más corto plazo, se deben procurar políticas basadas en derechos que busquen promover cambios en los comportamientos sexuales y reproductivos, en especial para reducir la proporción de madres adolescentes. Para ello se debe procurar iinformación y medios necesarios para regular el tamaño de la familia de acuerdo con el número de hijos que la pareja desee tener. Finalmente, como se expresa en el Informe Cumpliendo las Metas del Milenio , es preciso fortalecer la participación social así como la creación de mecanismos que contribuyan con la generación del ejercicio de la ciudadanía, en especial en los espacios públicos de decisión. - Estado actual en el país
A fin de hacer una lectura comparativa de la situación de pobreza y del desarrollo humano de la Venezuela actual se toma como línea de base el año 1990, a partir del cual se intenta visualizar cuál es la situación del país en los años subsiguientes y con relación a las Metas del Milenio. El país suscribió, conjuntamente con 189 Estados, el cumplimiento de ocho metas para el 2015, la primera de estas metas consiste en reducir a la mitad el porcentaje de personas pobres extremos para el año 2015, tomando como año base el 2002, año para el cual el 25% de la población se encontraba en esa situación. Lo expuesto implica que para el año 2015 las personas en hogares en situación de pobreza extrema (según LP) deben reducirse en 12,5% del total de la población venezolana. Con base al método de LP, en 1995 la pobreza afectaba al 53,2% de los hogares. Para 2001, los hogares en situación de pobreza se situaban en 39%. La situación política de los años 2002 y 2003 repercuten negativamente sobre los hogares, elevando la cifra de pobres a 48.6 % para el segundo semestre del 2003. Para finales del año 2005 la pobreza afecta al 37.9% de los hogares, cerca de 10 puntos menos (serie 1). En 1990 la pobreza, según el método de NBI con datos provenientes del XII Censo de Población y Vivienda, arroja que del total de hogares 61,48% son considerados como no pobres, 38,52% como pobres y dentro de éstos 16,32% en situación de pobreza extrema. Las cinco entidades con los mayores niveles de pobreza son: Apure, Delta Amacuro, Amazonas, Portuguesa y Sucre. Las cinco entidades con niveles bajos de pobreza, menores al nivel nacional, son: Carabobo, Mérida, Nueva Esparta, Aragua y Miranda. Para 2001 y con base a los datos del XIII Censo General de Población y Vivienda, se determina que el 67% de los hogares son considerados como no pobres, 33% de los hogares son considerados en situación de pobreza, y los hogares con dos o más necesidades insatisfechas representan el 11,36% de los hogares. Las cinco entidades con los mayores niveles de pobreza son Apure, Delta Amacuro, Amazonas, Guarico y Portuguesa. Las cinco entidades con niveles más bajos de pobreza, son: Miranda, Táchira, Nueva Esparta, Mérida y Carabobo. En resumen, en los últimos once años se observa un incremento de los hogares no pobres de acuerdo a la satisfacción de sus necesidades básicas. (Series 2, 3 y 4) El Índice de Desarrollo Humano (IDH) registra una disminución importante desde 0,8210 en 1990, hasta 0,6917 en 1998 (serie 5). De un desarrollo humano alto serie 5) un incremento de 0.1227 lo que permite nuevamente que el país pase de la categoría de medio a alto. El incremento en las oportunidades y capacidades se explican por una mejoría en los tres componentes del DH: educación, longevidad e ingreso. De nueve entidades que tenían un Índice de Desarrollo Humano alto en 1990, se pasa a dos en 1998 (serie 6). Desde 1990 el Distrito Federal y el estado Miranda en un extremo se mantienen con un desarrollo humano alto, mientras que en el otro extremo los estados Portuguesa, Apure, Amazonas y Delta Amacuro permanecen con un desarrollo mediano bajo (serie 6). Entre ambos grupos existen significativas diferencias, por ejemplo, entre Distrito Federal (73,6) y Delta Amacuro (63,9) hay una diferencia de diez años en esperanza de vida al nacer. Igualmente, desde 1990, en el IDH Municipal, los municipios Antonio Díaz de Delta Amacuro y Guaraque de Mérida ocupaban los dos últimos lugares, por el lado contrario Chacao, Baruta y Los Salías del estado Miranda, ocupan los primeros lugares. (serie 7) Con relación a un conjunto de indicadores asociados a la pobreza y al desarrollo humano, en lo que respecta a logro educativo se tiene que los años de escolaridad de la población pasan en 1990 de una escolaridad promedio de 7,7 años a 8,4 años para el año 2002. En cuanto a la mortalidad infantil, para 1998, la tasa de mortalidad infantil (TMI) es de 21 niños/as que mueren por cada mil nacidos vivos. Desde el 2000 este indicador describe un descenso que se sostiene con altibajos. En el 2004 la TMI alcanza su valor más bajo en los últimos diez años 17.1. En 1998, el 88% de los hogares cuenta con servicio de acueducto aunque sólo 55% de ese total declara que recibe el agua todos los días. Para 2004 el número de viviendas que poseen servicio de acueducto aumenta a 92.4%. - Bibliografia
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- Cimadamore, Albertocompilado por Sonia Alvarez Leguizamón; CLACSO. Trabajo y producción de la pobreza en Latinoamérica y El Caribe: estructuras, discursos y actores
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- Silva Michelena, Héctor (compilador). Estudios Selectivos para un análisis de la pobreza en Venezuela
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- Parte II. Erradicación de la Pobreza Extrema y el Hambre
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- Gráficos y Estadísticas de apoyo
- Políticas Públicas
- Instituciones
- Expertos
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| [1] Ver Banco Mundial (2001), Informe Sobre el Desarrollo Mundial 2000/2001 Lucha contra la Pobreza, páginas 15 - 37.
[2] Altimir, Oscar, (1979), La Dimensión de la Pobreza en América Latina en Cuadernos de la CEPAL, Nº 27, Santiago de Chile
[3] Ver PNUD (1997), Informe sobre Desarrollo Humano 1997, Edita Mundi Prensa, Madrid. Revisar páginas 17-26
[4] Tomado de Alaña, Christopherd, et Alt, (2003), Generación de un enfoque metodológico para la medición de la pobreza subjetiva enRevista Venezolana de Análisis de Coyuntura, 2003, vol. ix, no. 2 (jul-dic), pp. 151-163
[5] Al parecer este método fue aplicado por primera vez en Chile (Oficina de Planificación Nacional e Instituto de Economía de la Universidad de Chile, Mapa de la Extrema Pobreza, Santiago 1975) se generaliza por Carlos Altimir.
[6] Desarrollado y aplicado por Julio Boltvinik, profesor e investigador del Colegio de México
[7] Para mayor información consultar Alaña, Christopherd, et Alt, (2003), Generación de un enfoque metodológico para la medición de la pobreza subjetivaenRevista Venezolana de Análisis de Coyuntura, 2003, vol. ix, no. 2 (jul-dic), pp. 151-163
[8] Para mayor información consultar http://www.fundacredesa.org/fundacredesa/tiki-page.php?pageName=lista_de_publicaciones
[9] El llamado Circulo de la Pobreza es una expresión aplicada a la situación generada en ciertos países o regiones para indicar la dificultad del problema ambiental y social que los aqueja. Este ciclo se caracteriza por la degradación de los recursos naturales, baja productividad, estancamiento agrícola, pobre tecnología, ingresos precarios de los habitantes, desnutrición, analfabetismo, altos índices de natalidad, mortalidad y morbilidad elevada, migración del campo a la ciudad y descomposición social.
[10] Por activo se entiende a capital físico o financiero del cual las personas pueden adquirir una futura corriente de ingresos. Los activos para resistir a la pobreza pueden clasificarse de orden económico, social, personal, ambiental entre los más importantes.
[11] PNUD, (1997), Superar la Pobreza Humana. Informe del PNUD sobre la Pobreza 1997, Nueva York.
[12] UNFPA, (2006), Población, pobreza, equidad y desarrollo. Conmemoración del Día Mundial de la Población 2005, Edita UNFPA, Colombia.
[13] INE/PNUD, (2000), Informe sobre Índice y Entorno del Desarrollo Humano en Venezuela 2000. Caminos para superar la pobreza. Edita INE-PNUD, Caracas.
[14] En los próximos 20 años, en Venezuela, cerca de 6 millones de jóvenes (15 a 24 años) conformarán la generación más numerosa de la historia del país que entrarán en la edad reproductiva y laboral, la mayoría de ellos pertenecientes a hogares pobres. Durante este bono demográfico más personas pueden mejorar la producción, el ahorro y la inversión para contribuir con el desarrollo humano del país.
[15] Para el año 2015, los 189 países miembros de las NNUU, se comprometieron con ocho Objetivos, el primero de los cuales consiste en Erradicar la Pobreza Extrema y el Hambre, y la primera meta es: Disminuir a la mitad, entre el año 1990 y 2015, la proporción de personas en Pobreza Extrema cuyo ingreso sea menor de un dólar (1 US $) por día
[16] Desarrollo humano alto (IDH ≥ 0,8)Desarrollo humano medio (0,5 ≤ IDH < 0,8)Desarrollo humano bajo (IDH < 0,5)
[17] Cálculos del MSDS y del INE.
[18] Fuente Encuesta de Hogares por muestreo, INE
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